encabezado artículo sobre los cañones cuáqueros

Siguiendo una de las máximas del Arte de la guerra, de Sun Tzu, los cañones cuáqueros eran piezas de artillería falsas cuya función era la de engañar al enemigo. En general, no eran otra cosa que troncos de madera que se solían pintar de negro y se colocaban en parapetos y troneras. A veces entre piezas reales de artillería. Con ellos, se podían conseguir dos efectos, fundamentalmente: por un lado, dar la sensación de que una fortificación era más fuerte y estaba mejor defendida de lo que lo estaba en realidad; por otro, fingir que una tropa ocupaba una posición cuando, en realidad, la había abandonado o se había desplazado a otro lugar del campo de batalla.

Como se trataba de cañones inofensivos, recibieron el nombre de «cañones cuáqueros», en alusión al grupo religioso de los cuáqueros (oficialmente Sociedad Religiosa de los Amigos), que eran conocidos por su pacifismo y repulsa a cualquier tipo de violencia. No se sabe con certeza quienes o cuándo los bautizaron así, pero seguramente se trató de una expresión acuñada por los periódicos durante la guerra de Secesión. Fue la prensa, precisamente, la que usó esa expresión cuando se hizo eco, en septiembre de 1861, de que el ejército de la Unión había descubierto que el cañón que apuntaba al Capitolio desde la colina de Munson Hill era falso.

cañón cuáqueroCañón cuáquero cerca de Centreville. Foto de George N. Barnard (fuente)

De todos modos, se le diese o no ese nombre, la estratagema se había usado en las guerras de los siglos XVIII y XIX. Era famoso el caso de la batalla de Rugeley’s Mill, en Carolina del Sur, durante la guerra de la Independencia de las colonias americanas. El 4 de diciembre de 1780, el coronel William Washington, del ejército continental, y sus 60 hombres usaron un gran tronco montado en los ejes de una carreta para engañar a una tropa que era el doble de numerosa. Más de un centenar de soldados leales a la corona se habían atrincherado en una granja fortificada. Washington consiguió que se rindiesen sin disparar un solo tiro después de amenazar con bombardearles si no se entregaban. Justamente, fue su postura antibelicista la que impidió participar activamente a los cuáqueros en la Revolución Americana.

No obstante, la utilización masiva de esta táctica se dio durante la guerra civil americana. Fue usada, sobre todo, por las tropas confederadas, que disponían de menos recursos. Un ejemplo notable de su éxito se pudo comprobar durante la campaña de la Península del general George McClellan, en 1862. Los confederados rodearon Centreville de cañones cuáqueros e hicieron creer a los exploradores de McClellan que el sitio estaba muy fortificado. Como resultado, el general retrasó su avance y los rebeldes tuvieron tiempo para escapar del área hacia el río Rappahannock. Fueron también utilizados con éxito en el sitio de Petersburg, en la batalla de Corinth y en la primera batalla de Bull Run.

Fuentes:

HUGUET, Monserrat: Breve historia de la guerra civil de los Estados Unidos, Nowtilus, Madrid, 2015
DOVAL, Gregorio: Fraudes, engaños y timos de la historia, Nowtilus, Madrid, 2010
https://www.history.com/news/what-is-a-quaker-gun

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