Frank Holl fue un pintor británico del siglo XIX que obtuvo gran reconocimiento en su tiempo. Los aristócratas y las diversas personalidades de su época lo contrataban como retratista (llegó a pintar retratos para la familia real), pero se había hecho famoso por todo lo contrario, por sus cuadros de contenido social en los que pintaba escenas que descubrían y aireaban las vergüenzas ocultas tras el esplendor victoriano: hambre y miseria infantil, pobreza, insalubridad… El mismo Van Gogh lo admiraba muchísimo por la fuerza de sus dibujos y pinturas, como en este que presentamos hoy en el blog.