Reflexiones V
Hoy me desperté con una reflexión. Es más normal que me levante con un sueño a medio masticar, atontado. O que mi pensamiento no se active hasta sentir el tazón tibio en mis manos.
Hoy me desperté con una reflexión. Es más normal que me levante con un sueño a medio masticar, atontado. O que mi pensamiento no se active hasta sentir el tazón tibio en mis manos.
Ilustración de Victoria Francés de un baile de máscaras veneciano, extraído del libro Favole. Muy apropiado para estas fechas.
«Hay cementerios solos,/ tumbas llenas de huesos sin sonido,/el corazón pasando un túnel/ oscuro, oscuro, oscuro,/…» de ‘Solo la muerte’, Pablo Neruda
La sima, de Pío Baroja, es un cuento algo perturbador del escritor vasco, que pertenece a la obra Vidas sombrías. Deleitaos con él.
La leyenda de Bécquer que daba nombre al blog original de La cruz del Diablo
Me ahogo con el calor del verano. La primavera pasó, muy rápida. Y este año ya no me acerqué a las Tablas, porque sé que no reverdecen.
Como César, lloro. Lloro derramando las lágrimas por las mejillas, sin gemidos, sin seguir los consejos de Cortázar, sin moqueos, ni berrinche.
Rescato esta foto que tomé hace casi un año, por estas fechas, poco antes de la Fiesta del Olivo. El año pasado se tuvo que suspender la tradicional varea, pero creo mereció más la pena la nevada.
Charles Dickens escribió en 1843 A Christmas Carol, en castellano Canción de Navidad o Cuento de Navidad. Novela corta de carácter fantástico con algunos tintes góticos, se ha convertido con el tiempo y por la influencia de los medios anglosajones, en uno de los referentes filmográficos o televisivos de la Navidad.